No deja de sorprendernos. Hace unos meses fue parte importante del sexteto que ganó el Campeonato de Europa por Equipos, después lideró la clasificación individual de todo un Campeonato del Mundo –en ambas ocasiones defendiendo los colores de España-, y ahora ha sido quinto en un torneo del PGA. Sí, es Jon Rahm, uno de los amateurs de oro de golf español.

El jugador vasco culminó su actuación en el Waste Management Phoenix Open de TPC Scottsdale (Arizona) con una vuelta de 68 golpes (-3) para situarse en la quinta posición. Sólo Brooks Koepka (-15), Bubba Watson (-14), Ryan Palmer (-14) y Hideki Matsuyama (-14) lo hicieron mejor que el español. Ni Phil Mickelson, ni Tiger Woods, ni Hunter Mahan,… solo esos cuatro golfistas pudieron con Jon.

Hasta la segunda jornada Jon Rahm estaba firmando un magnífico papel con los mejores del mundo; era decimotercero con -4 gracias a sus vueltas de 70 y 68 golpes, pero en la tercera jornada se anotó un fantástico 66 que le aupó a la quinta plaza, mirando a los ojos a los mejores del mundo. De esta forma, era necesario buscar adjetivos más grandilocuentes. Su actuación era sencillamente soberbia.

Empeñado en ser el número de uno del mundo (tal y como dejaba claro hace unos meses en una entrevista en la revista RFEGolf), Jon Rahm es un jugador que ya atesora un palmarés espectacular. El pasado mes de julio redondeó en el RCG Las Palmas, con el título de campeón de España Absoluto, una relación intensa, plena y crecientemente satisfactoria con respecto a los Campeonatos de España de las distintas categorías, un hermanamiento que comenzó en 2009 en edad cadete, que continuó en 2010 como mejor Sub 18 y Junior –un doble título que volvió a conquistar en 2012– y que redobló entonces con la victoria en el citado Campeonato de España Absoluto.

Además, Jon Rahm protagonizó en 2014 dos grandes actuaciones en dos citas corales de primer nivel: en el Campeonato de Europa Absoluto por Equipos, donde España se proclamó campeona; y en el Mundial de Japón, en el que España fue tercera y el vasco fue el mejor jugador del torneo.

En Arizona, menos suerte tuvo Gonzalo Fernández-Castaño (+7), que no pudo jugar el fin de semana.